Reina Mora
DÓnde comer
Por Valeria Zapesochny

Reina Mora. Pájaro y restaurant de Palermo. Volá ya y andá a probarlo.

La frondosa oferta gastronómica palermitana dificulta la tarea de elegir entre tanta y tanta escenografía compleja.
En el fondo, ¿qué es lo que uno quiere? Uno quiere comer rico, en un lugar agradable, que lo traten con amabilidad pero sin cargoseo, en fin. Pero uno quiere y Palermo dispone.
Sin embargo, la vida te da sorpresas. Gratas. Así llegamos a Reina Mora. En pleno corazón de lo que ahora dan en llamar Palermo Soho. Lindo nombre. Lindo lugar. De movida, impresiona bien una buena separación entre mesas.
No sé por qué pero cuando entro a un restaurant y suena música de Frank Sinatra, me siento bien. No suele fallar.
Nos recibió su chef propietaria, Paola Covelli, trabajó con Thierry Pszonka y se formó con Beatriz Chomnalez.
Paola nos nockeó al llegar con un trago que, les aseguro, no pueden dejar de tomar en esta vida. Así se los digo. No pueden irse de este mundo sin haber probado la creación de esta joven chef: el “Maracaípicante”, una caipirinha de maracujá con auténtica “pinga” (cachaça) brasilera y una generosa lluvia de ají puta parió y pimienta. Riquísima. Refrescante. Sensual. De esos tragos que entran en la categoria TOY: traeme otra ya.

De entrantes, vinieron unos palillos de carne con salsa de yogurt que recordaban sabores del medio oriente, con unas papas crujientes muy simpáticas. Después, langostinos con una ensalada muy equilibrada de tomates, paltas, cebollas dulces caramelizadas y cilantro. Qué ricos son los langostinos cuando están bien hechos y les juro por mi gato Pascual que estos estaban realmente ricos.
Entre los principales, ganaron por varios cuerpos el salmón con hinojos confitados, cebolla y tomates asados y el ojo de bife con papas a la plancha y ratatouille.

Una digresión al margen:
Si vas al centro a hacer un trámite y te agarra el mediodía en la calle Suipacha, el bagre pica y entrás a un bar. Pedís un inocente pebete de cocido (que con suerte es paleta sanguchera) y queso y una coca. Pedís la cuenta. Dieciocho mangos. ¿Qué robaste?

Volvamos a Palermo.
Reina Mora te ofrece un menú económico (treinta mangos de día y cuarenta de noche), que ofrece entrada, plato principal y bebida. ¿Escuchaste la famosa frase “relación precio/calidad”? Bueno, acá está lograda. Por apenas 30 mangos tenés: entrada de carpaccio de melón y jamón crudo, optás por pastas caseras (ravioles de bondiola, tagliatelle con pesto de olivas negras, tortellis de pollo, tomates secos y espinaca) y bebida. ¿Y el pebete? Olvidalo. Eso no es relación precio-calidad.

Te lo dije. Si suena Frank Sinatra es casi de cajón que comés bien.

Haceme caso: hacé el trámite en el centro y después andá a Palermo a almorzar. Pero andá a Reina Mora. Cabrera 4625, casi Scalabrini Ortiz. Y si es cena, por las dudas llamá antes al 4897-2167 y reservá una mesa. Y si te gusta la mesa o las sillas, charlá con la gente del lugar, porque están a la venta. Original…

 

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