Siguen las series con familias locas en TV: “No Ordinary Family” llegó a la Argentina

Siempre me gustaron de más las series o películas o obra de teatro que tengan como eje argumental algún desquicio familiar o bien que sólo sean descriptivas de personajes border que tanto nos hacen acordar a nuestra propia foto familiar y que nos dan ánimo de pensar que no estamos solos en este planeta de mineros atrapados y Moles Molis. En series de TV, por caso, una serie que me taladró el cerebro fue la genial “Six Feet Under”, una historia realista, sanamente intelectual, con actuaciones perfectas y personajes todos indispensables, en la que la familia era el centro principal del desasosiego pero también de la contención. Una muestra de cómo un genial guión y excelentes actuaciones sólo bastan para que un producto sea eficaz y provocador.
Ahora me “adicté” con “Modern family”, una comedia inteligentísima, con personajes que uno puede encontrar en cualquier parte, súper ácida, pero con esos finales de episodios que tan bien saben hacer los Yankees, esos finales que te dejan al borde de la lágrima luego de haber presenciado situaciones de lo más bizarras y de lo más insolentes. Un estilo “Simpsons” en donde todo es destrucción ideológica y luego al final salta algo que nos hace creer en el universo. La trampa yankie, jeje, pero que está buena. Ojalá los guionistas locales pudieran pensar y escribir las cosas de esta manera. “Tratame bien” fue una buena aproximación a esto de lo que estoy hablando.

La semana pasada, Sony estrenó en la Argentina “No ordinary family”, una suerte de familia loca pero con tono de ciencia ficción. Luego de “Modern family” esta nueva serie queda un poco en desventaja porque hay pasajes del guión que se ponen dramáticos en mitad de cada episodio. O sea, a la falta de luces del guión y de algunas actuaciones, aparecen los efectos fantásticos en la historia: una familia tiene una accidente pero en el medio de esa tragedia (en la que nadie muere) los miembros de la familia adquieren poderes especiales: la madre corre a velocidad de la luz, el padre casi puede volar, la hija escucha los pensamientos de la gente que se cruza y el hijo (que tiene dificultades de aprendizaje) de repente se convierte en matemático. Una familia que está distanciada y que por los milagros de la vida fantástica se volverá a seducir y seguramente emprenderán locas historias. Le daremos tiempo y volveremos a ella en próximos news.

supercake
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